El ejercicio profesional del Orientador exige una amplia capacitación en el área conductual, correlacionando factores físicos, psicológicos y sociales; los cuales integrados con otros aspectos de la vida del individuo le permitirá descubrir y mejorar las áreas problemáticas que a menudo surgen en los procesos de socialización e individualización.

Para ello, el Orientador debe poner en práctica sus conocimientos técnicos y habilidades para tratar las posibles áreas del conflicto.

El desarrolloro de las habilidades de definir,  describir, diagnosticar y orientar conductas, es un proceso que se obtiene en forma progresiva; el cual exige pasos tales como: observación, entrevista, análisis, diagnóstico e implementación de Planes de Acción o Referencias oportunas.

La asignatura Protocolo de Casos tiene como objetivo brindar una metodología donde el Maestrante se capacite en la presentación e implementación de los Planes de Orientación Cognitivo Conductual que implementará una vez egresado y en el ejercicio de la formación.